Hacer estiramientos antes o después de practicar deporte es algo fundamental y muy beneficioso y aunque a veces no le dedicamos el tiempo que merece, nos ayudará a mejorar nuestro rendimiento y salud.
Algunas personas no consideran beneficioso el estiramiento, pero lo cierto es que incluir esto en nuestra rutina diaria nos permitirá mejorar las condiciones físicas.
Antes del deporte, el estiramiento nos ayuda para aprovechar al 100% todo el potencial de nuestro cuerpo, haciendo que los músculos sean más flexibles y preparando al cuerpo a cualquier actividad al mejorar la temperatura de este. Tras finalizar el ejercicio también hay que ser constantes con los estiramientos, y es que durante la práctica de deporte se crean tensiones que a través de estos estiramientos se logrará relajar los músculos. Todo esto ayuda a mejorar el rendimiento físico y reducir las posibilidades de sufrir una lesión.
Beneficios de una rutina diaria de estiramientos
Tener presente en nuestro día a día una rutina de estiramientos nos será clave para mejorar nuestros músculos y poder rendir mejor a lo largo del día.
- Reduce la tensión muscular: Con los estiramientos logramos que los músculos se relajen, ayudando a que los nutrientes y el oxígeno se muevan más fácilmente por todo el cuerpo.
- Alivia dolores: Tras la práctica de deporte, los estiramientos ayudan a que los músculos se mantengan sueltos y se reduzca la sensación de dolor.
- Mejora la postura: Algunos desajustes musculares pueden hacer que nos encorvemos, por eso al estirar de manera regular lograremos que los músculos estén mejor alineados.
- Mejora la circulación: Al estirar incrementamos el flujo sanguíneo de las articulaciones y de los músculos.
- Reduce el estrés: El proceso de estirar ayuda a liberar tensiones, notando así que el cuerpo empieza a estar más relajado.
- Menor dolor de espalda: El dolor de espalda es algo que está muy presente en nuestro día a día, y que sin duda es algo muy molesto porque no podemos desarrollar la rutina con normalidad.
- Menos posibilidades de lesiones: Al estirar los músculos, estos son más flexibles y podremos reducir el riesgo de sufrir una lesión con movimientos bruscos. Así podremos movernos con más facilidad y con menos posibilidades de sufrir un tirón muscular.
- Mayor rango de movimiento: Con el estiramiento diario conseguimos que las articulaciones y los músculos estén más relajados, por el que aumentamos el rango de movimiento.
Estiramientos básicos para comenzar el día
Nada mas empezar el día podemos iniciar la rutina de estiramiento, ayudando a tener más energía para afrontar el día y desperezarnos de la cama.
Para estirar todo el cuerpo en general podemos:
- Tumbarnos boca arriba con las pierdas extendidas y los brazos a cada lado.
- Estirar los brazos por encima de la cabeza y apuntar con los dedos de los pies hacia fuera del cuerpo.
- Alargar el cuerpo lo máximo posible.
- Mantener la posición durante 15 segundos.
Estiramiento de cuello y hombros:
- Sentarse con la columna recta.
- Girar la cabeza suavemente hacia la derecha hasta sentir que el lado izquierdo se está estirando.
- Mantener dicha posición durante 30 segundos y repetir el lado opuesto.
- Para estirar los hombros, hay que girarlos hacia delante con movimientos circulares, repitiendo el movimiento hacia atrás.
Estiramiento de gato-camello
- Nos colocamos a cuatro patas, con las muñecas bajo los hombros y las rodillas bajo las caderas.
- Arqueamos la espalda suavemente hacia el techo, metiendo la barbilla en el pecho. Mantenemos durante unos segundos.
- Inclinamos la espada hacia el suelo, levantando el pecho y la cabeza hacia el techo.
Estiramiento de isquiotibiales
- Nos sentamos en el suelo con las piernas estiradas hacia delante.
- Mantenemos la espalda recta y nos inclinamos hacia delante, desde las caderas para alcanzar los pies.
- Mantenemos la postura durante unos 20-30 segundos.
Estiramientos para finalizar el día
Antes de finalizar el día podemos llevar a cabo una serie de estiramientos que nos ayudarán a meternos en la cama mucho más relajados y con mayor capacidad de conciliar el sueño.
- Postura del héroe: Nos arrodillamos con las piernas juntas y los pies separados, sentándonos sobre los talones. La espalda debe estar recta, y las manos deben estar relajadas sobre los músculos concentrándonos en la respiración. Mantenemos la postura durante unos 20 segundos.
- Postura del niño: Con la postura anterior, vamos bajando y redondeando la espalda hasta que el pecho se apoye sobre las rodillas y la frente toque el suelo. Llevamos los brazos hacia delante y los colocamos de manera paralela al cuerpo con las palmas hacia abajo.
- Perro poca arriba: A partir de la postura del niño, llevamos el cuerpo hacia delante, doblando los brazos y apoyando las palmas al nivel de las costillas. Al inspirar, presionamos con las manos y estiramos los brazos, levantando el cuerpo y dejando los empeines en el suelo. Las piernas y los muslos deben mantenerse firmes los brazos estirados con los codos apuntando hacia atrás.
Algunos consejos para realizar una rutina diaria de estiramientos
Incorporar una rutina diaria de estiramientos en tu vida puede tener un impacto significativo en tu bienestar físico y mental. Comenzar el día con una serie de estiramientos puede aumentar la circulación sanguínea, mejorar la flexibilidad y preparar tu cuerpo y mente para las actividades del día. Es importante que estos estiramientos se realicen de forma constante; encontrar un momento del día que se adapte a tu horario y convertirlo en un hábito puede ser la clave para mantener una rutina diaria de estiramientos.
Antes de sumergirte en tu rutina diaria de estiramientos, es fundamental calentar los músculos. Un breve calentamiento, como una caminata ligera o movimientos articulares, puede preparar tu cuerpo para los estiramientos y reducir el riesgo de lesiones. Al realizar los estiramientos, es esencial enfocarse en la técnica correcta: los movimientos deben ser suaves y controlados, evitando cualquier tipo de rebote que pueda causar tensión. Cada estiramiento debe mantenerse por unos 20 a 30 segundos, permitiendo que los músculos se relajen y se alarguen gradualmente. Al prestar atención a la respiración durante los estiramientos, puedes aumentar la relajación y la efectividad de tu rutina.
Por último, una rutina diaria de estiramientos debe ser equilibrada e incluir ejercicios para todas las partes del cuerpo. Esto no solo asegura que todos los grupos musculares se beneficien, sino que también mantiene la rutina interesante y diversa, lo que es esencial para mantener la motivación a largo plazo. Escucha a tu cuerpo y ajusta los estiramientos según sea necesario; la rutina debe ser desafiante pero no dolorosa. Con el tiempo, notarás mejoras en tu rango de movimiento, flexibilidad y una sensación general de bienestar que acompaña a una rutina diaria de estiramientos bien ejecutada.
Conclusión sobre la realización de una rutina diaria de estiramientos
La realización de una rutina diaria de estiramientos es más que una serie de movimientos; es una inversión en tu salud y bienestar. No sólo mejora la flexibilidad y la circulación sanguínea, sino que también ofrece un momento de calma y concentración en medio de la agitada vida cotidiana. Al reservar tiempo cada día para esta práctica, estás priorizando tu bienestar físico y mental, reconociendo que ambos son fundamentales para una vida equilibrada y plena. La clave para mantener una rutina diaria de estiramientos es la regularidad y la consistencia, lo que eventualmente se traduce en beneficios duraderos.
En conclusión, adoptar una rutina diaria de estiramientos puede ser uno de los hábitos más beneficiosos y transformadores que puedes incorporar en tu vida. A través de la dedicación y el compromiso con esta práctica, no solo mejoras tu flexibilidad y movilidad, sino que también te das la oportunidad de conectarte contigo mismo, reducir el estrés y preparar tu cuerpo y mente para los desafíos de cada día. La rutina diaria de estiramientos es una simple pero poderosa herramienta para mejorar tu calidad de vida en múltiples niveles.






